HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA



A veces me he preguntado qué pasa por la mente de una persona cuando se encuentra en su último momento de vida. Qué emociones experimenta. Imagino que algunas sentirán miedo, otras en cambio, experimentarán paz. Sin embargo, el alma no es tan transparente como para analizar qué hay en ella a través de los ojos, de las manos o de la piel de aquel que abandona este mundo para emprender un nuevo rumbo hacia la eternidad. El hombre es un ser en el tiempo como afirmaba Heidegger. Sin embargo, a la vez trasciende lo temporal a través de su inmaterialidad anímica. Aquello que es material es corruptible, sin embargo, cualquier realidad que carece de materia no tiene final. Dios tiene muchos nombres como muestran las diferentes religiones pero todas ellas encuentran unos rasgos comunes en la divinidad: infinitud, bondad y perfección.

La toma de conciencia de la propia mortalidad genera un conflicto interno y sufrimiento como muestra el pensamiento existencialista (propio de Sartre, Schopenhauer) y nihilista (Nietzsche), sin embargo, también existen ejemplos del agradecimiento hacia la vida dentro del pensamiento filosófico reflejado en autores como Sócrates, San Agustín, Tomás de Aquino o Victor Frankl.

Por naturaleza, el ser humano se hace preguntas trascendentales como “¿quién soy?, ¿por qué existo?, ¿de dónde viene el universo?" Preguntas que todavía mantienen muchos interrogantes, sin embargo, la idea de la divinidad flota en la mente de los hombres desde el principio de los tiempos. El más allá es importante pero también es importante el más acá. Disfrutar de las maravillas que el mundo nos ofrece y agradecer cada mañana el máximo regalo que se muestra ante nuestros sentidos: el presente. El mayor fantasma que hallarás en tu camino siempre será el miedo. Por eso, ten valentía y corta sus alas siempre desde la acción y la esperanza. Atrévete a soñar. No dejes que ningún temor racional o irracional te paralice porque el tiempo pasa demasiado rápido como para desperdiciarlo más todavía en una espera sin sentido. Hoy puede ser un gran día. No esperes a mañana para ser feliz y hacer feliz a los demás.

Comentarios

  1. Ola M-chu, dices verdades como puños, somos cuerpo y espíritu, el primero mortal y el segundo inmortal, así hemos sido creados. miedo a la muerte? no! por lo menos para quienes viven y mueren en estado de gracia, esto es, en sintonía con los valores eternos cuya comprensión y, sobre todo, cuya ejecución, nos han sido planteados como objetivo a alcanzar en nuestro caminar terreno, lo que conecta directamente con los designios de nuestro Creador. bss

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  2. Hola amigo, has hecho un comentario muy interesante y profundo. Sin embargo, yo pienso que más allá de la fe, la muerte también produce inquietud incluso en las personas creyentes. En cualquier caso, es importante valorar la vida y el presente porque cada ahora es único e irrepetible. Mil gracias como siempre por tus comentarios. Espero que pronto te animes a crear tu propio blog de pintura para exponer tus cuadros.

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