SUFRIMIENTO

A veces, me gustaría comprender lo incomprensible. Ir más allá de la propia vida y su propia ley natural que envuelve la alegría pero también el sufrimiento, el dolor y la enfermedad. Soy licenciada en filosofía, se supone que soy una experta en el arte del pensar, sin embargo, siento que existen muchos elementos indescifrables que trascienden a mi propia mente y a mi propia realidad. Por momentos, me gustaría tener la clave para saber qué es lo correcto, dónde está lo adecuado, quién me conviene, dónde puedo encontrar la paz interior definitiva, cómo se puede detener el miedo... Preguntas que me recuerdan inevitablemente a mis queridos alumnos de inteligencia emocional ya que a veces, al igual que ellos, soy más consciente de mis limitaciones que de mis potencialidades.

En algunos momentos, me gustaría saber antes de tiempo la verdad de todo, cuando en realidad, tengo que esperar a vivir para comprender qué será lo mejor para mí en mi vida. Quizá debo aprender a convivir mejor con la incertidumbre. Tal vez, es recomendable abandonar la seguridad en la que uno se encuentra para acercarse a la novedad de nuevas situaciones, otros lugares y otras personas.

Hoy tengo en mi mente a personas que por diferentes circunstancias están sufriendo y me gustaría tener las palabras adecuadas para poder aportar un poco de consuelo. Sin embargo, en esta ocasión como en tantas otras, no sé qué decir cuando existe algo tan humano como el sufrimiento que a la vez me desborda.

Comentarios

  1. Ya has dicho y además lo sientes, cuando sufrimos necesitamos que nos envuelvan esos sentimientos tan bonitos que tu nos regalas, son como balsamo para nuestras heridas, pero quedemonos ahi a esperar que se aposenten tus deseos y tengamos paciencia para vez como florecen.
    te abrazo y comprendo tus dudas, admiro tu valentia de sentir.

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  2. Querida Naele: Muchas gracias por ese comentario tan bonito y tan generoso que has hecho sobre mis escritos. Eres bienvenida a este blog así que te invito a participar en próximas ocasiones porque tus ideas ayudarán a enriquecer este espacio. Muchas gracias y hasta pronto.

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  3. Me pone en entredicho mis valores, mis convicciones, mis creencias y hasta la educación recibida. Así, es un tema sobre el que es más facil hablar que cualquier otra cosa. Y aprovecho para compartir contigo una idea que hiela el corazón humano. Hace que éste no pueda seguir latiendo al ritmo normal, (el de la propia vida). Y es que, Maite qué importante darnos cuenta de que este mismo ritmo, y este proceso latente quizás tiene de por si irregularidades. Unas, que no podemos controlar, y a proposito de las cuales solo podemos sentir o apreciar como no son como deberían. Después, no tenemos muchas alternativas, no sé, o bien la fatalidad se apodera de nosotros y de nuestro profundo desgarro humano (psicológico) o bien en un sencillo acto de fe, reconocemos que no entendemos, que nos conmociona, pero admitimos que hay cosas que sólo pueden aspirar a tener un sentido. El sentido no es que todo encaje, porque quizás nada lo haga, pero intentamos ir un poco más allá.
    La fe no es un antidoto, pero muchas veces ves como hace que el hombre humanize su humanidad. Porque la persona ha tenido la gran suerte de no quedarse paralizada. Ojalá que en nuestras vidas un dia la paralisis no del cuerpo, pero del alma quede infundida por esta fe que es capaz de fluir sin cesar.
    Un abrazo y muchas gracias Maite

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