DESTINO: BARCELONA

En los últimos días estaba un tanto intranquila porque sabía que tenía que decidirme respecto a un viaje que tengo pendiente de realizar. Destino: Barcelona. Finalmente, alguien me dijo algo que me ayudó: a veces, no hay que pensarse tanto las cosas porque si no, finalmente, no se hacen. Y es verdad. Más allá de los pros y los contras de una decisión, conviene finalizar la reflexión para poder avanzar a nivel interno hacia otro lugar. Sé que el ejemplo concreto de mi viaje no tiene mayor trascendencia, sin embargo, existen personas que a rasgos generales viven su vida siempre en un plano teórico y rara vez llevan a la práctica sus verdaderos deseos porque el miedo les impide avanzar.
En la vida, siempre se asume un cierto grado de riesgo: el riesgo más claro es el de la decepción. Sin embargo, en determinado momento aprendí que prefiero arrepentirme de las cosas que he hecho pero no de las que no me atreví a hacer. Es mucho más fácil superar una decepción, es decir, darnos cuenta de que las cosas no eran como nosotros creíamos que quedarnos estancados pensando siempre en qué hubiese pasado en caso de haber actuado en consecuencia.
El camino adecuado, como siempre, está en el término medio como ya señalaron los grandes filósofos clásicos: Platón y Aristóteles. No creo que sea recomendable actuar siempre movido por puro impulso, ni es bueno, pensar y pensar rozando el límite de la obsesión. La mejor forma de ser prudente es conocer la realidad y conocer a las personas. En última instancia, no olvides que la confianza no se impone sino que se inspira. Es decir, quizá haya personas en tu entono que conoces desde hace mucho tiempo en las que no confias tanto como en alguien que acabas de conocer. No es fácil racionalizar lo humano, por eso, incluso en las propias relaciones interpersonales es posible experimentar un tipo de fe: es la fe en el otro, la fe de saber que no divulgará aquello que le contemos en la intimidad de una conversación, un mail o una carta, la fe de saber que el cariño que nos tiene es verdadero.
Existen personas que potencian lo mejor de mí misma y yo me doy cuenta de ello. Admiro a las personas que son capaces de hablar de sí mismas y de su propia vida con ganas de superarse, a aquellos que tienen ganas de aprender, a las personas que me muestran su cariño de forma sincera, pero por encima de todo admiro algo que creo que está por encima de lo humano: admiro a aquellos que como Jesucristo vivieron su vida para la ayuda del prójimo y fueron felices de esa forma. Sin ir más lejos, hace pocas semanas murió Vicente Ferrer. Desde este blog, sólo quiero finalizar con un cariñoso recuerdo hacia su persona por el ejemplo excelente de vida que plasmó en su obra social. Descanse en paz.

Comentarios

  1. Uy, no sé, yo creo que al final te animas a hacer el viaje, ¿no? Venga, confirma fecha, hora, lugar...

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  2. Soy una de esas personas que en ocasiones piensa demasiado las cosas y se olvida de sentir y disfrutar. En la teoría todo es muy sencillo, pero llevarlo a la práctica es lo complejo. Creo que las personas exigentes consigo mismas, solemos tener miedo al fracaso, pero también creo al mismo tiempo, que la única forma de superar ese miedo es estar preparado emocionalmente para una posibilidad de fracaso, ya que eso nos va a dar las herramientas psicológicas para afrontar las críticas, la desaprobación y para volver a intentar iniciar el camino del éxito.
    El primer paso importante que he dado gracias a tus consejos es reconocer y aceptar que tengo miedo a determinadas cosas. Hace unos años hubiera sido impensable porque lo consideraba un síntoma de debilidad. Hasta ahora pensaba que fracasar era fallar, equivocarse. Hoy por hoy me has hecho ver que fracasar es ser siempre lineal, es permanecer inmóvil y ser conformista con esas realidades que aceptamos aun cuando no nos hacen felices. Mil gracias por abrirme los ojos. Mucho ánimo. Cuidate

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  3. Hola Evucha, gracias, por el apoyo moral en estos días de nervios pre-defensa de tesis. Un abrazo y hasta super pronto.

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  4. Querido anónimo (tranqui que sé quien eres): Me ha gustado mucho tu comentario porque es reflexivo, es decir, te planteas cosas de ti misma y ese siempre es el primer paso para poder avanzar. Existen personas que ni siquiera se percatan de sus limitaciones por eso viven estancadas o con conflictos internos que no terminan de resolverse y afloran en determinadas circunstancias.

    Además, las personas, a través de la amistad, aprendemos unas de otras. Por eso, me alegro que yo haya podido ayudarte en algún aspecto y también me alegro de haber aprendido de ti en otros puntos concretos que me ayudaron a mejorar a nivel personal.

    Finalmente, gracias también por la ayuda que me has prestado en esta recta final de tesis. Lo valoro mucho.

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  5. Querida Carmen: he visto tu comentario a un post anterior, y evidentemente, es claro que tenemos las dos una formación humanista recibida en la misma Universidad.
    Te mando un abrazo super grande amiga y gracias por estar ahí.

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