LA CASA DEL LAGO

Esta semana fui al cine a ver la nueva película protagonizada por Sandra Bullock titulada "La proposición". Una comedia romántica que muestra una historia de amor muy poco creible y que tiene mucho que envidiar a "La casa del lago" en la que Sandra comparte reparto con el guapísimo Keanu Reeves. Una historia de amor por correspondencia que también incluye elementos imposibles en la realidad puesto que los protagonistas de la historia viven en años diferentes. Sin embargo, más allá de ese hecho, lo cierto es que la historia me encantó porque muestra el proceso de enamoramiento de dos personas que consiguen plasmar su verdadero "yo" sobre el papel. La palabra proceso implica de manera directa el tiempo para conocer a la otra persona y para comenzar a quererla más y mejor cada día. El sentimiento, el gustar, la atracción, puede ser algo instantáneo, sin embargo, querer, en el sentido de amar, es mucho más. Ese "mucho más" es lo que queda cuando la emoción inicial del encuentro cae por su propia ley natural.

No es fácil definir el amor, quizá porque la mejor forma de comprenderlo sea a través de la propia experiencia de la vida. Lo cierto es que hoy día, pienso que muchas personas tienen demasiada prisa por quemar de forma rápida las diferentes etapas de una historia de amor. Cuando en realidad, la prisa no es recomendable para lograr ningún objetivo duradero. Existen personas adictas a la primera etapa del noviazgo; pero que se aburren en cuanto ese estado ideal desaparece. Personas que tienen el corazón desgastado por forzar de manera artificial el sentimiento.

Recomiendo la película de la Casa del lago porque ofrece un modelo de historia de amor en la que personalmente creo. Una historia que crece y se construye gracias a la reciprocidad equitativa entre dos personas que se encuentran en un momento de su camino y desean conocerse para compartir un pedacito de vida. En el amor, igual que en la amistad, nada es posible si no se intenta ir más allá de uno mismo para llegar al corazón del otro. La clave está en querer al otro pero también en dejarse querer y afrontar el miedo a la pérdida. No creo que exista una receta mágica para logar tal objetivo, sin embargo, sí sé que la mejor forma de dejar fluir el amor es permitir que crezca de manera natural asumiendo que cada persona tiene su propio ritmo interno.

Me despido con el link donde podéis ver el trailer de la película:
http://www.youtube.com/watch?v=q202sMwcXUk&feature=related

Os deseo un feliz día.
M.N

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