MOMENTO PARA EL DESCANSO

Ayer leí en el blog de una amiga un escrito sobre la rapidez con la que vivimos hoy día. Un pensamiento que yo misma comparto con ella puesto que parece que estamos arrastrados por la productividad y el rendimiento. La inactividad veraniega asusta a algunas personas que no pueden desconectar del correo electrónico o del teléfono que les mantiene conectados a la oficina. Parece extraño pero es así. Un profesor me dijo en un curso algo que me impresionó: cuando una persona pasa más horas de las que debe en el trabajo seguramente es porque no se siente bien en su casa con su familia. Por tanto, a veces se corre el riesgo de tapar determinadas carencias personales a través del terreno profesional. Y en lugar de afrontar el conflicto se huye de él, sin embargo, el problema no desaparece sino que va en aumento produciendo emociones poco agradables.

La inactividad constante no es recomendable. Sin embargo, trabajar y trabajar sin encontrar un momento para el reposo y la reflexión sobre uno mismo también tiene graves consecuencias: el desconocimiento de la propia identidad.

Existe una palabra mágica: HOY. En ocasiones, nos dejamos arrastrar por el tiempo. Atados al ayer a través del recuerdo. O pegados al mañana a través de la proyección constante de determinados deseos. La potencialidad de tu vida es inmensa AQUÍ Y AHORA. Disfruta, descansa y relájate porque es verano y porque lo mereces después de un año de duro trabajo.
Quiero agradecer a mi amiga Eva que a través de su escrito en su blog me haya hecho reflexionar sobre este tema tan importante. Como dice una canción de Ricardo Arjona: HOY ES UN BUEN DÍA PARA EMPEZAR. Por tanto, hoy estás a tiempo de ser feliz.
Finalmente, me despido nuevamente con música porque la música es una de las causas de alegría que recopilo en mi tesis. La canción es de Alejandro Fernández y la podéis escuchar en el siguiente link: http://www.conciertos10.com/gira-conciertos-concierto/canta-corazon-de-alejandro-fernandez/2009/01/12/
Feliz domingo y hasta pronto.
M.N

Comentarios

  1. Ola de nuevo M-chu, para todo hay un equilibrio en nuestras vidas, equilibrio necesario en muchos aspectos: entre trabajo y descanso, el que se obtiene mediante una cierta proyección hacia fuera sin perder capacidad de introspección, incluso en el aspecto anímico: no convienen ni la excesiva euforia ni un estado depresivo en mayor o menor grado... cuando falta este equilibrio se pasa mal y la persona sufre los vaivenes o flujos de su propio estado de ánimo como quien intenta navegar en un mar crispado. llegado este caso es preciso retomar el rumbo, incluso con ayuda médica si es preciso.... por cierto, mchu, que foto tan sugerenteee, bss pablo

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  2. Hola Pablo: lo cierto es que el positivismo excesivo y sin fundamento no es bueno porque nos aleja de la realidad al igual que el pesimismo continuo que nos cierra puertas. El optimista cambia la realidad creando nuevas posibilidades. Es importante aprender a pensar así porque aunque supone un esfuerzo se puede y se debe mejorar porque se gana en calidad de vida emocional y en felicidad.

    La foto me la hizo Eva algunos días después de la defensa. Ya sabes que estuvo haciendo de super fotógrama oficial durante esos días y realmente he visto fotos chulísimas.

    Gracias por el comentario amigo.

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