RECORDANDO

Quizá alguna vez sentí el alma a medio camino entre vivir y morir. En algunos momentos perdí la esperanza que me mantenía atada al camino correcto. A veces, en medio de mi rabia, me moví por la inercia del instinto: sobreviví a mi propio dolor. Hoy me duele hasta el simple hecho de recordarte y ver que tú no estás aquí. El tiempo pasa, sin embargo, el pasado se torna cada vez más presente cuando pienso en todo lo que he cambiado en estos años, todo lo que he vivido en tu ausencia y aquello que me queda por vivir. A veces, me he preguntado qué recuerdo guardaré de ti cuando tenga ochenta años y cada vez te sienta más lejos en el tiempo. Náufrago en ese más allá espero que seas feliz y cuides siempre de mí hasta el día de mi muerte en que espero que me recibas al otro lado del cielo. Bordeando el límite de tu espíritu y colmando en un abrazo toda la necesidad de amor paterno que habita dentro de mí. Creo en Dios. A pesar de todo lo que he sufrido. A pesar de cuánto me rebelé contra él. Hoy sólo puedo dar las gracias porque soy una persona feliz. Un verdadero milagro teniendo en cuenta que alguna vez sentí el alma a medio camino entre vivir y morir. Tú me hiciste el mayor de los regalos: la fe. Gracias por quererme allá donde estés.

Comentarios

  1. "Sin palabras".La belleza de tus trazos. Expresando sentimientos humanos tan profundos, reales y llenos de amor. Al final del camino " la fe"
    Gracias nuevamente.

    Un abrazo
    1.1

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  2. Gracias a ti por estar ahí y seguir el blog con cariño. Un abrazo fuerte y que tengas buen día. Qué tal sigues con tu mundo facebook? je je.

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  3. yo también tengo fe! sin olvidar que dicha fé ha de ir acompañada del amor en todas sus vertienes... si no es así hay algo que no funciona, bss

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  4. Una palabras muy sabias las tuyas. Gracias por tu coherencia.

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