LA ELABORACIÓN DE UNA TESIS DOCTORAL

Ayer casualmente releí un texto que escribí en mi primer año de doctorado, concretamente, en el curso de introducción a la metodología filosófica. Un texto escrito a los pocos meses de comenzar mi tesis cuando tenía 22 años y que con la perspectiva del tiempo adquiere un significado especial para mí al tratarse de un trabajo terminado. Una de las cosas que más nos recalcó nuestro profesor del curso fue que de todos los doctorandos que se matriculan el primer año son muy pocos los que llegan al final. Por suerte, hoy, puedo decir que soy Doctora en filosofía sobresaliente cum laude. Con toda la humildad del mundo comparto con vosotros aquel texto escrito hace seis años (y que precisamente por ser tan joven cuando lo escribí es mejorable). Espero que pueda ayudar y motivar a todo aquel que se encuentre en proceso de realizar una tesis doctoral:
Como artesanos que trabajan con una pieza uniforme de arcilla hasta darle la forma precisa, así moldeamos los escritores el lenguaje hasta convertirlo en literatura. Desde una idea se llega hasta la realidad mediante la paciencia, la constancia, la imaginación y el talento de un principiante que se vuelve veterano a base de ensayo y error. Y así, una filósofa de corazón pretende ser una artesana de las palabras; una escritora que aprendió en este taller el arte de expresar pensamientos sobre un papel. Mi tesis será una obra de arte, si al menos, yo aprendo algo de ella.

El taller de la filosofía de J. Nubiola es una cita intelectual para todo aquel que quiera recibir instrucciónes sobre cómo aprender a escribir. O mejor, es una orientación sobre cómo hacerlo. No se puede realizar un manual sobre algo tan libre como el pensamiento y la voluntad humana. En el misterio inabordable de nosotros mismos reside la esencia mágica que hace que cada libro sea único y diferente. La biblioteca de nuestro corazón contiene secretos que nadie conoce. Pero el talento y el arte sale fuera de nosotros si sabemos cultivar adecuadamente la semilla que germinó en nosotros al beber de la sabiduría de algún intelectual pasado. Como telas de araña entretejemos nuestras palabras en el espacio infinito.
Situándome en el tiempo, haciendo una biografía de mí misma, afirmo que me encuentro en mi primer año de doctorado con el nerviosismo constante de una nueva aventura y el miedo ante un futuro incierto. Cada día, para mí, es una etapa en el difícil mundo de la investigación. Pero me mueve el amor a la verdad y mi afán por ser un poco más sabia. Me impulsa la idea de hacer una filosofía apta para no filósofos como el propio Wittgenstein proclama. Vivo cada una de mis palabras porque tengo vocación de filósofa y de escritora. Me vibra el corazón porque ahora mismo me desborda la ilusión de una novata que tiene intacta su espontaneidad ante el papel. En definitiva, quiero hacer una buena tesis doctoral para conocerme mejor a mí misma, ampliar mis horizontes y poder comunicar mi experiencia a los demás. Igual que otros lo hicieron conmigo, espero y deseo enseñar algo a aquel que me lea. Así que, lector, si lo deseas, ayúdame a escribir leyéndome. Gracias.

Una obra de arte requiere de los ingredientes necesarios para su elaboración. Ingredientes que, como en toda receta culinaria, tienen que estar condimentados adecuadamente y puestos en la cantidad exacta. El exceso de palabrería no suma arte ni razón a nuestros argumentos. Como el mismo Platón dijo en su día: encuentra la medida de las cosas y vivirás como un sabio.
El primer ingrediente para la elaboración de una buena tesis doctoral es el trabajo. Expresado de otra manera: no existe la inspiración. La vagancia ya no tiene excusa para todo aquel que quiera dedicarse a la investigación.
Un aliado y un fruto del trabajo diario será el cultivo de la imaginación. El día que nuestra amiga interior sea más libre que nosotros mismos podremos decir que somos verdaderamente escritores que van más allá de la realidad. El mundo del filósofo compartido con los demás a través de la palabra. La palabra, bendita palabra que parece omnipotente. Siempre abriéndonos puertas a los hombres. Dejándonos soñar y vivir historias de cuentos de hadas o investigaciones serias como en el caso de nuestras tesis doctorales.
Del trabajo y el cultivo de la imaginación llegamos al tercer elemento necesario para escribir una tesis: la disciplina interior. La contradicción reside en el investigador: de la soledad de una mesa y un ordenador llegamos a la compañía inmensa de nuestros lectores. Así que, en el inicio debemos mantener intacta nuestra paz de ánimo para tener la constancia necesaria que requiere permencer horas en soledad y concentración. Cualquier excusa es buena para ceder a la vagancia, en definitiva, a las distracciones. Pero lo externo no debe limitarnos porque el motor de nuestra tarea nos viene de dentro. Es algo divino el que transforma en visible el encanto invisible que baña nuestra mente de escenas y argumentos que viven a medias mientras permanecen presas en la cárcel de nuestro cerebro. Ideas que sobre un papel alcanzan la libertad.
Así que, le pese a quien le pese, somos investigadores. Hacemos ciencia. Nosotros no sumamos y restamos números. Nosotros multiplicamos conocimientos a base de leer, escribir, acudir a congresos, publicar recensiones, charlar con profesores... Nuestra metodología es diferente a la de las ciencias exactas pero nosotros ampliamos horizontes porque hablamos de verdades que atañen al propio hombre. Pero así es la maldita ignorancia humana que pretende terminar con las humanidades.
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He cambiado mucho desde aquel entonces. Pero ayer me gustó recuperar este texto quizá porque me descubrí a mí misma desde otra perspectiva: la que aporta el paso del tiempo.
Un abrazo y muchas gracias por acercarte a este blog que puedes considerar también tuyo si te acercas a él con cariño y respeto. Hoy me despido recomendándote que escuches la canción de Manuel Carrasco titulada "Sígueme": http://www.youtube.com/watch?v=mkKx1115Sc4

Comentarios

  1. Seguro que has cambiado mucho en estos años transcurridos. También el entorno que rodea tu vida será hoy diferente, pero espero y deseo de todo corazón que conserves la misma ilusión y amor al trabajo que movieron los dias de tus 22 años. Con todo cariño. 0.1

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  2. Gracias. Yo creo que todo en mi vida ha cambiado para mejor desde mis 22 años. Me sigue ilusionando igual la filosofía y la idea de escribir con la diferencia de que ahora sé mejor lo que quiero y estoy mejor preparada para hacerlo.

    Por otra parte, quienes en aquel entonces eran mis mejores amigos lo siguen siendo hoy día, y por suerte, he hecho también amistades nuevas (y espero seguir haciéndolas). Cuando hay gente que habla de que le gustaría volver atrás me sorprende porque yo no volvería atrás: tengo la sensación de que cada año es mejor en mi vida que el año anterior. Aunque suene utópico es cierto. Siempre conozco gente nueva, tengo nuevas experiencias, nuevos proyectos... Es decir, sigo aprendiendo continuamente de los demás y me sigo sintiendo afortunada y agradecida cuando conozco a personas que merecen la pena y me acompañan en el camino de la vida.
    MUCHAS GRACIAS A TI POR ACOMPAÑARME DÍA A DÍA EN ESTE BLOG.

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  3. Has cambiado, pero yo veo un amor por las palabras, por la sabiduría y por la humanidad que, afortunadamente, siguen vivos en tu ser. Gracias por compartir este texto. ¿Te animarías a escribir otro después de la tesis? ¿Qué cambiarías?

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  4. Gracias Eva, me halagan tus palabras porque creo que eres una de las personas que mejor me conoce así que espero mantener vivo en mí ese espíritu inquieto que me anima a aprender cada día. Ahora mismo, teniendo tan reciente el final de mi tesis creo que no me animaría a escribir otro texto sobre este tema porque ya estoy en otra etapa vital. Y veo todo desde otra perspectiva: a lo mejor, lo que sí podría decirte es que para terminar la tesis hay que tener también un espíritu pragmático que te lleve a la acción, ya sabes que por ejemplo, Jaime Nubiola recomienda escribir mil palabras por día. También recomendaría a cualquier doctorando que no se encierre en su tesis y que haga más cosas. Que haga cursos, que quede con gente, que publique, que vaya al cine y practique sus aficiones... Esto que parece una tontería para mí es una gran sabiduría ya que es una forma de encontrar motivaciones e ilusiones a corto plazo ante algo tan a largo a plazo como una tesis. Y también pienso que mucha gente hace una tesis sin escribir bien (algo que no sé si es del todo acertado). Para finalizar, otra labor de cualquier doctorando debe ser la de encontrar una beca que financie su investigación. Una beca es una gran motivación y un apoyo psicológico muy importante en aquellos momentos duros que atraviesa cualquier doctorando.

    Eva, este ha sido mi camino. Pero tú como doctoranda descubrirás el tuyo. Así que espero que lo disfrutes y dentro de no mucho tiempo me invites a tu defensa a la que por supuesto asistiré orgullosa. Pero mientras tanto, disfruta esta etapa con alegría.

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  5. Maite, cómo decidiste tu tema de tesis? No sé si en otros momentos ya lo has explicado, pero sería bueno saber por qué razón elegiste el tema; el autor; si era una inquietud previa; o comenzaste por consejos de tu director un tema específico, en fin, sería enriquecedor que explicaras eso. Por otro lado, el texto se refiere a la etapa previa al desarrollo de la tesis: ¿cómo ves -haciendo una biografía de ti misma- tu porpia investigaciòn a posteriori? saludos

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  6. Hola Oscar muchas gracias por el ocmentario y por tus preguntas. Haciendo una biografía de mí misma estoy orgullosa del trabajo que yo he hecho. Es cierto, miro hacia atrás con mucha satisfacción, también porque la niña que comenzó la tesis ha cambiado y se ha hecho mayor con el propio desarrollo de la investigación. También estoy contenta porque durante mis dos últimos años de tesis hice montón de cursos, publicaciones, y conocí la Umafy, un lugar en el que he aprendido mucho.

    Respecto al tema, yo elegí el tema que quería, un tema que siempre me ha inquietado el del sufrimiento, el dolor y la tristeza, sin embargo, cuando defendí el trabajo de investigación pensé que estaría bien complementar mi estudio con el sentimiento contrario de la alegría y el placer. El autor, debo reconocer que ahí no tuve mucha opción de elegir, fue más bien una decisión de mi director de tesis. Sin embargo, yo por eso he leido y he citado a muchos autores diferentes y no sólo de filosofía sino también de psicología. Creo que he sido una doctoranda bastante autónoma e independiente a la hora de hacer su trabajo. Si hay un motivo porque el que me gusta mi tesis es porque hablo de muchos temas diferentes: el dolor, el odio, la amistad, el amor, el enamoramiento, la envidia, la alegría, el placer intelectual y el placer sensible, el gozo, el temor, la esperanza y la desesperación...

    Bueno, por lo demás, si tú quieres contar tu experiencia personal con tu propia tesis ya sabes que puedes hacerlo porque cada quien vive su realidad desde una perspectiva diferente y tú podrías mostrar una visión de la filosofía muy diferente a la mía. Muchas gracias y hasta pronto.

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  7. Hola MN, mencantaría leer tu tesis. Gracias x el blog. Un saludo.

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  8. ¿qué filósofo es el que más te gusta?

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  9. Gracias a todos por leer el blog. De verdad. Gracias también por las preguntas que he recibido a raíz de este texto. La verdad es que admiro a todo aquel que tiene la capacidad de construir un sistema de pensamiento completo y acabado. La historia de la filosofía es apasionante en todas sus formas. Me sería imposible decir sólo un nombre y un autor teniendo en cuenta que la carrera me encantó. Por poner un ejemplo, podría decir que me impactó el pensamiento de San Agustín, Santo Tomás, Descartes, Kant, Heidegger, Hegel... Pero la cuna de la filosofía está en Grecia.

    Hasta pronto.

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  10. Es una alegría que compartas tus comienzos. Sinceramente tienes un DON. Y con tu esfuerzo, trabajo, entusiasmo, vida y dedicación. Lo has colmado.
    Sigue así, y sigue compartiendo tu sabiduría. Yo también espero pacientemente a que se vaya publicando tu tesis. Me empaparé de su hermosura, y aprenderé un poquito de tu sabiduría. Como cada día, cuando leo y releo, tus nuevos artículos.
    Es un lujo, poder participar en este blog.
    Eres una maravilla, echa realidad.
    Gracias, siempre gracias y un fuerte abrazo
    1.1

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  11. Buenos díaaaaaasss!!! Muchas gracias: la verdad es que la sabiduría es una palabra muy grande y que ni siquiera creo que vaya unida a un título académico ya que he conocido a personas sin estudios con grandes conocimientos.
    Gracias por leerme con bueno ojos y, especialmente, gracias por participar y dar vida al blog de forma tan gratificante. Leer comentarios así no tiene precio.

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