Desencuentros



La intimidad hace referencia a la interioridad de un ser humano. En cierto modo, es como si las personas tuviésemos diferentes capas y estratos de conocimiento para mostrar al otro. De hecho, existen diferentes grados y tipos de relaciones que se establecen en función de la confianza que tenemos con otro ser humano. La confianza está directamente relacionada con la interioridad puesto que en nuestro interior guardamos lo más valioso de nosotros mismos y nosotros decidimos con quién compartirlo.

Los sentimientos también están vinculados de forma directa con la intimidad. De hecho, exteriorizamos de forma más sencilla nuestros pensamientos que nuestros sentimientos. Equivocadamente, mostrar sentimientos es considerado por parte de algunas personas un signo de debilidad y vulnerabilidad. Sin embargo, es imposible vivir plenamente al margen del significado de nuestros sentimientos y nuestras emociones que nos ofrecen información sobre nosotros mismos y sobre el mundo que nos rodea. Mediante la tristeza sabemos que algo nos duele, mediante la alegría, descubrimos que existe un bien que es una causa de motivación para nosotros, mediante la ira, sentimos rabia dentro por alguna causa que nos hiere. A través de la desesperación experimentamos un agotamiento emocional permanente. Por la envidia, nos entristecemos de un bien que le sucede a otro.

El mundo de los sentimientos no está determinado por las leyes de la racionalidad aunque a posteriori podamos reflexionar y pensar sobre aquello que sentimos y actuar en consecuencia. No es fácil determinar qué es lo adecuado. Dónde está el límite, por ejemplo, entre la paciencia y la impaciencia. Cuánto tiempo debe esperarse a una persona o cuántas oportunidades conviene dar al otro. En mi opinión, creo que el límite está en uno mismo, es decir, la paciencia es fundamental en la vida pero deja de serlo cuando esperar algo que no llega se convierte en un mal para uno mismo. En ese instante, ha llegado el momento de cambiar de rumbo y mirar hacia otra parte. Las personas protagonizamos desencuentros que afortunadamente pueden solucionarse mediante el perdón y mediante un nuevo encuentro que borra un mal sabor de boca anterior. Sin embargo, más allá de la buena voluntad, no siempre es posible aunar intereses, inquietudes y prioridades.

Los desencuentros producen tristeza interna. Pero también es verdad, que superar desencuentros hace más fuerte una relación (del tipo que sea). Nadie somos perfectos. Todos tenemos derecho a equivocarnos y corregir nuestras acciones o nuestras palabras pese a que a veces, el orgullo, nos invite a tirar la toalla a la primera de cambio.

Todos tenemos una tarea continua: aprender a ponernos más en el lugar del otro. Tal vez, cuando sepamos hacerlo nos veremos a nosotros mismos desde otra perspectiva. La empatía es el único medio de poder superar un desencuentro con otro ser humano que nos importa y, por eso, también, nos duele. La amistad es un regalo que merece la pena, por eso, siempre he creído que merece la pena apostar por las personas porque al final, si una amistad nace y crece es porque la apuesta ha sido recíproca. Hoy quiero dar las gracias a todas las personas que en algún momento de su vida apostaron por mí y confiaron en mí. No hace mucho tiempo escuché una frase que me hizo pensar: "Quien busque un amigo sin defectos se quedará solo". Creo que la frase por sí misma lo dice todo.

Comentarios

  1. MN: me gustan tus consideraciones reflejadas en tus entradas porqué hacen recapacitar.Lo que nos dices es fruto de tu formación académica pero además de tu práctica diaria.


    Un abrazo

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  2. Hola qué alegría leerte por aquí!! Hoy leí el texto a mis alumnos de filosofía y la verdad es que entre todos pensamos mucho sobre este tema. La suerte de dar clase a personas mayores es que una puede aprender mucho de ellas. Un abrazo y gracias por estar ahí.

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  3. Leer tu blog, es una buenísima forma de comenzar la semana.
    Es necesario, leer y releer, pensar y seguir pensando, sentir y aprender de tu filosofía, de tu forma de ver las cosas "lo más bello de la vida"
    Esos mayores son afortunados y no dudo que mutuamente crecereís.
    Gracias por seguir alimentando tu blog.
    Un fuerte abrazo
    1.1

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  4. A mí también me da alegría verte por aquí y que siempre dejes palabras tan positivas que a mí me animan a continuar escribiendo en el blog. Hasta pronto y muchas gracias!!!

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  5. qué interesante reflexión...! el mundo de los sentimientos nos es propio por naturaleza y, como bien dices, no pertenecen a una esfera estrictamente racional. sin embargo son fundamentales a la hora de calibrar nuestra relación con el mundo que nos rodea y con nosotros mismos... qué importante es la alegría! el estar contentos por cualquier cosa que lo merezca es vital para nuestro devenir, como lo es sentir empatía por las personas y percibir su cercanía emocional, o compartir experiencias de todo tipo.... en fin, se podrían citar mil ejemplos de sentimientos positivos y negativos que inundan inevitablemente nuestra experiencia vital. bss

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