Tristeza en Haití



Los medios de comunicación ofrecen una estadística poco esperanzadora del número de muertos en el terremoto de Haití. Sin embargo, los números no dicen nada de la historia inacabada de aquellas personas con nombre y apellido que tuvieron la mala suerte de estar en ese momento en el lugar equivocado. Un hecho, que como bien muestra la filosofía, refleja que existen situaciones que el hombre no puede controlar ni dominar más allá del avance científico de nuestro siglo. La naturaleza tiene unas leyes y unas normas que son ajenas a nuestra voluntad y a nuestro anhelo de felicidad perpetua.




En un momento de extrema dificultad, se agudiza el sufrimiento y el sinsentido ya que el ser humano no alcanza a comprender de forma racional este tipo de acontecimientos más allá de la explicación lógica y científica proporcionada por los expertos. Quizá en estos momentos, más que nunca, resurge esa espiritualidad dormida que todos llevamos dentro.




Aquellos que se fueron finalizaron la historia de su vida. Sin embargo, aquellos que se quedan también tienen que hacer frente al choque psicológico que supone una vivencia de estas dimensiones.




Creo que en ocasiones como esta sobran las palabras. Sin embargo, hoy quiero tener un recuerdo y una esperanza para aquellos que sufren por un motivo que ojalá no hubiese sucedido nunca.
Fotografía extraida de la web calcetinreves.wordpress.com

Comentarios

  1. La muerte nos puede visitar en cualquier momento y de la forma más insospechada. En negativo, no podemos más que rechazarlo y apenarnos por los que se van. En positivo, los que nos quedamos podemos aprender a vivir la vida de la forma más plena posible, antes de que sea demasiado tarde. Besos.

    ResponderEliminar
  2. Hola Eva me ha gustado tu comentario. Muchas gracias y que tengas buena semana. Ánimo con la tesis.

    ResponderEliminar
  3. Esta vez no alcanzo a ver ningún lado positivo ante tanto dolor.
    Estoy contigo que sobran las palabras pero lo que no sobra es cualquier granito de arena que todos y cada uno de nosotros podamos aportar.
    Un inmenso abrazo
    1.1

    ResponderEliminar
  4. La verdad es que no hay ningún lado positivo salvo que dentro de la tragedia todavía existen supervivientes que ofrecen una esperanza de futuro.

    Gracias por pasarte por aquí que sabes que siempre es UNA ALEGRÍA.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. El hombre se encuentra a merced de las fuerzas de la naturaleza cuando estas fuerzas se desatan como ahora en Haiti. Pero lo peor del hombre es que a pesar de las duras experiencias sufridas por la humanidad, no acierta a comprender que no bastan los sentimientos para resolver el problema. Se hace necesario y urgente que los gobiernos tomen conciencia de que deben estar preparados en todo momento para corregir o disminuir las graves consecuencias de estas situaciones. En una palabra. Han pasado muchos dias desde el terremoto y sigue el caos general y las ayudas siguen sin llegar a las victimas. 01

    ResponderEliminar
  6. Querido tío Pedro: tu comentario está lleno de acierto y sabiduría. Se nota tu experiencia de la vida. Muchas gracias porque es una alegría verte por aquí. En breve, te regalaré mi primer libro dedicado con todo el cariño para ti (dentro de un mes ya lo tendré). Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Esta tragedia en Haití me ha dolido y me ha impactado mucho, tanto como otras muchas tragedias que han sucedido en otros países en estos últimos tiempos. Creo firmemente que de nuevo y otra vez se nos está brindando la posibilidad a toda la comunidad internacional, a todos los países y a todos los gobiernos de colaborar, dejar a un lado diferencias políticas, fronteras... solidarizarnos con un país que no tiene nada y nada es nada, levantarlo y devolver la esperanza a tanta gente que está sufriendo. Ójala de una vez y para siempre la humanidad se una.

    ResponderEliminar
  8. Hola Mari Jose muchas gracias por dejar tu reflexion y ayudarnos a pensar a los demás. Un abrazo y feliz día.

    ResponderEliminar
  9. ola mchu, aquí estoy de nuevo. pues si, los desastres naturales ocurren y realmente no podemos hacer mucho cuando se desatan de esta manera, sin previo aviso ni posibilidad de prevención. acaso la naturaleza está en contra del hombre?? pienso que no, aunque de vez en cuando (tsunami, tornados, terremotos...) libera una fuerza colosal que no podemos controlar y que nos recuerda que habitamos un planeta que tiene sus propias leyes por encima de nuestra propia y frágil naturaleza humana. en definitiva, el hombre, con toda su capacidad de desarrollo, inteligencia, conquistas a todos los niveles... en ocasiones ha de reconocer que no puede controlarlo todo. bss

    ResponderEliminar
  10. Me uno a tu comentario sobre las tragedias y la aprehension del concepto de finitud. Algo así queria decir yo en mi blog. El ser humano debe entender que la union de lo voluntario y lo involuntario es lo que conforma la vida.
    Creo que es el KARMA de los budistas.

    Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ventajas de ser emprendedor después de los 40