Ley del mínimo esfuerzo


Desde hace un tiempo, vengo pensando en las personas que siempre están, y en aquellos que sólo están a veces. Tal vez, el verano invita a la reflexión, y permite ver con más claridad incluso, que alguna vez, hubo personas que estuvieron y ahora, sólo están a medias. Aunque ni siquiera sean conscientes de eso.


No sé si existe algún psicólogo que haya hablado de este tema, pero yo, por mi parte, creo que vengo observando una "ley del mínimo esfuerzo" en las personas para mantener y cultivar las relaciones interpersonales. La observo incluso en seres humanos buenos y con valores lo cual, tal vez, me produce mayor tristeza. Personas que viven al amparo de la ley del "no tengo tiempo". Ante tal afirmación yo deduzco... Imagino que tienes tiempo pero lo seleccionas y lo utilizas en aquello que a ti te interesa. Algo lógico pero cuando se prolonga a lo largo de los meses no deja de parecerme egoísta. Veo el egoísmo latente (igual que otros lo verán en mí) incluso en personas que dicen no serlo. Debe ser cierto eso de que los demás ven en nosotros algo diferente a lo que ven nuestros propios ojos.


Pero las pérdidas no dejan de producir tristeza, nostalgia, pena y, a veces, rabia. Hoy me despido desde la esperanza que ofrece el arte, gracias a este cuadro de Pablo Ferrer, un gran artista y también un gran amigo a quien le deseo toda la suerte del mundo.

Foto vía: Pablo Ferrer Navarro

Comentarios

  1. Buena reflexión gracias por compartirte con nosotros.
    Un beso.

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  2. La ley del mínimo esfuerzo es una realidad que se manifiesta diariamente en las relaciones humanas. Y es triste tener que reconocerlo, pero lo que más sorprende de este fenómeno es que se da principal y fundamentalmente entre los que no tienen otra ocupación que la de perder su tiempo. Los que acostumbran a tener el tiempo ocupado, casi siempre encuentran el necesario para sus propósitos. Pero, los que nunca hacen nada..., es que no tienen tiempo. ¡Lo han perdido! Gracias, Maite, por tu reflexión y por el ánimo que me das para que inicie un "blog" sobre espiritualidad y experiencias de vida. ¡Vaya temassssss...! Desde aquí animo a cualquiera de tus lectores, para que abra uno con estos motivos. Prometo colaborar. Un beso, Pedro

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  3. Hola Pedroooooooo, pues yo creo que pocas personas estarían tan cualificadas como tú para hablar de esos temas tan profundos y también instructivos. Además de que un blog sirve de entretenimiento, es interesante!!!!

    Felices fiestas de San Fermín que ya va quedando menosssss!!!!

    Un abrazoooo

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  4. Cuánta razón tienes, Maite. Las personas a veces no tenemos demasiada consciencia acerca de lo que hacemos pero en cambio vemos enseguida el error ajeno. Es una pena, como dices, especialmente en personas de las que no te esperas algo así.
    Enhorabuena por la reflexión!!!
    Íñigo

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  5. Maitetxu,
    ¿En quién has pensado al escribir este comentario?
    Por cierto, qué gran acierto incluir el cuadro de Pablo en el post. Enhorabuena.

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  6. Una pregunta menos comprometida: ¿qué soluciones se te ocurren para paliar este fenómeno que describes?

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  7. Hola Eva e Iñigo, gracias por pasaros por el blog, al hilo de tu pregunta Eva, muy oportuna y constructiva, os invito a participar en el debate formulado en el nuevo post.

    Ya se termina Sa Fermín :)

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  8. Comparto las reflexiones aunque tengo que decir, en honor de la verdad, que en mi entorno encuentro gran disponibilidad para compartir buenos ratos especialmente en verano.
    He entrado en el blog de Pablo Ferrer(la alusión a Kandinsky ya dice mucho),y me han encantado algunos de sus cuadros llenos de color y por lo tanto de vida.
    Fue un placer pasar la tarde con todos vosotros.

    Maribel Martínez Éder

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