La amistad y los buenos momentos

Cuando realicé mi tesis doctoral tuve que analizar en profundidad la amistad en relación con la tristeza y la alegría. En aquel entonces, me encantó la idea de pensar cómo el consuelo de un buen amigo es un remedio terapéutico para cualquier persona. También, cómo la amistad se muestra en la tristeza y en los malos momentos.
Hoy, con la perspectiva del paso del tiempo, creo que añadiría nuevos matices. Los verdaderos amigos también te hacen sentir así en los buenos momentos. ¿Por qué? Por una cuestión de lógica: creo que alguien te hace sentir especial no sólo cuando está a solas contigo sino también, cuando existe mucha gente alrededor puesto que precisamente, si eres especial, alguien te destaca por encima de los demás. Cuando en medio de la masa, sólo eres una persona más, entonces, eso debe decírtelo todo.
No es fácil ser especial para alguien, sencillamente, porque eso no depende de tu voluntad. Por tanto, debes aprender, que no merece la pena que te empeñes en que alguien te quiera. Deja que quien quiera quererte te valore libremente. Y asume que quien te gustaría que te prefiriera a ti, tenga en mente a otras personas. Cuando lo asumes estás en el proceso de dejar de dar importancia a alguien que no te la da a ti, al menos, de la misma forma.

Por otro lado, para seguir añadiendo algunos matices a las diferencias que existen entre la amistad propia de los buenos momentos y de los malos, me gustaría decir que creo que en los malos momentos, es el amigo el que debe ayudar a aquel que está triste y que sufre y debe hacerlo por iniciativa propia para mostrar que es un verdadero amigo. Sin embargo, creo que en los buenos momentos, la situación es inversa, es decir, es aquel que celebra un acontecimiento quien debe poner más de su parte para hacerte sentir que tiene un significado que estés tu ahí.

Se trata de una cuestión emocional: cuando una persona está triste no tiene la capacidad de dar lo mejor de sí misma, en cambio, cuando está alegre sí. La verdadera amistad, el verdadero amor o cualquier relación familiar no sólo se pone a prueba en los malos momentos sino también en los buenos.

Si encuentras a alguien que te hace sentir especial en medio de la masa, entonces, puedes sentirte verdaderamente afortunado especialmente, si es la persona que tú quieres que te haga sentir así. Cuando sabes que eso no va a pasar, lo único que debes hacer es protegerte a nivel emocional a través del orgullo entendido como amor propio y la indiferencia.
Cada persona tenemos momentos en nuestra memoria de cuándo alguien nos ha hecho sentir especial. Yo tengo muchos, y por puro destino, casi todos ellos tienen algo que ver con la escritura. De hecho, creo que la escritura es el mejor medio que tiene una persona para hacer sentir especial a otra.

Comentarios

  1. Las alegrías son mucho más grandes cuando se comparten con alguien y las tristezas son más llevaderas cuando te puedes desahogar con un amigo. Hoy en día es muy frecuente que cuando se vive un buen momento y las cosas te van bien, te sobren los "amigos" y la persona, precisamente por ese éxito, se ciegue de él y deje a un lado realmente a las personas especiales que le han acompañado en su día a día y le han demostrado su lealtad, dejándolas de lado o no dándoles la importancia que merecen. En cambio en los malos momentos, todos esos "amigos" desaparecen de la faz de la tierra. En una verdadera amistad tiene que prevalecer la persona por encima del interés y el beneficio propio.
    Una amistad no puede estar basada en la exigencia hacia el otro, sino en la libertad y en el apoyo mutuo. La amistad es un dar y un recibir, un dar al otro el espacio y el valor que tiene y se merece. Si en ocasiones esto puede hacerse de forma pública, es decir, en presencia de otras personas, es un reconocimiento bonito para el otro, es una buena forma de hacerle sentir especial.

    SM

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  2. Hola Maite: pues sí, pienso que a la amistad de alguna manera se le puede aplicar aquello que prometen los futuros esposos: en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas.....como bien decís, el amigo verdadero participa de tus alegrías, se alegra con tus éxitos y te acompaña en los malos momentos... en definitiva, la amistad es un tesoro que merece la pena cultivar, dedicarle tiempo y energías, a sabiendas de que la vida se ve de otra manera estando acompañado. bss

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  3. Hola SM me ha alegrado mucho tu comentario, de verdad. El sábado te echamos de menos en la cena. Estuvimos B, L, R, C, N y yo.

    Sin duda, me alegro de que hayamos compartido tantos éxitos y también algunos fracasos desde que nos conocimos en la infancia.

    Hablamos pronto!!! Y muchas gracias amigaaaaa:)))

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  4. Hola Pablo:
    Me encantan tus comentarios porque siempre son súper constructivos y tienen una gran sabiduría y sensibilidad. Además, te agradezco infinito la asiduidad con la que visitas el blog. Eres un gran amigo. Mil gracias.

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  5. Después de leer todo, me quedo que no sé que decir, porque me superas. Tu grandeza me encanta, original, creativa, ingeniosa, profunda, sensible, incansable ...... tienes buenos amigos y me alegro un montón. Eres genial
    Un abrazo
    1.1

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  6. Exactamente es lo q pasa la amistad es lo mas bello q podamos tener siempre estamos alertados a lo q le pasa a nuestros amigos q donde estarán q si estarán bien y cuando estamos dostanciados o quizás enojados un poco estamos pensando q si estada igual q nosotros

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