LA VERDAD

Hoy está nublado y llueve, sin embargo, yo me siento como si hiciese sol en mi corazón. Porque la luz que brota del equilibrio emocional es fascinante siempre que uno está bien consigo mismo. Hoy me siento capaz de decir lo que pienso con respeto al otro y también a mí misma. Me gusta la verdad. Sólo escuchar esa palabra me encanta. Y me encanta todavía más insertada en el contexto de las relaciones personales. Las más importantes: el amor y la amistad verdadera.
Hoy está nublado pero para mí hace sol porque mi felicidad no depende de nadie más que de mí misma. Hoy sé, que puedo comprender los motivos de otra persona para haber actuado de determinada forma pero también sé, que debo vivir siendo coherente con mis propios valores. Es decir, que no por comprender al otro debo dejar de tenerme yo en cuenta, ni debo dejar de lado mi sentido profundo sobre la confianza entre dos persona, la sinceridad, el cariño y la amistad. Tampoco debo perder de vista mi propio valor como persona y mi dignidad.
Hoy sé que puedo despedirme dando las gracias, sonriendo y deseando suerte al otro en el viaje de la vida. Supongo que puedo sonreír porque me despido desde el agradecimiento y el respeto al otro, a mi misma y a los momentos compartidos. Que seas feliz.

Comentarios

  1. Supongo que ese 1 de Diciembre te miraste hacia dentro y te aseguraste de cúanto te quieres y de tu derecho a la felicidad. Desde la experiencia te cuento que esa felicidad radica en agradecer todo lo vivido, lo bueno y lo malo, porque con todo se crece. La estrategia está en intentar positivar lo que en principio parece malo. La vida nos regala vivencias con fecha de caducidad que nosotros desconocemos, por ello debemos exprimirlas al máximo, conscientes de su fugacidad y sin dejar de sernos fieles a nosotros mismos.
    Un abrazo, amiga mía

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