Profesores y alumnos

En un momento de crisis económica, todo el mundo se echa las manos a la cabeza sin pensar en la lectura positiva que puede tener también una situación económica más negativa. Estoy convencida de que esta crisis ha sido una cura de humildad para todos aquellos que vivieron durante años por encima de sus posibilidades. El sentido común del ahorro parece que ha escapado a los ojos de muchos que pensaron que el dinero es un bien infinito y eterno. Pero también, la crisis es un golpe en la mente de todos aquellos soberbios que hicieron de su profesión y de su puesto laboral de prestigio su único valor. Afortunadamente, por encima de un título profesional existe algo que nos iguala a todos: el corazón.




La dicotomía entre teoría y práctica. No hay nada que me pueda atraer más de una persona que el hecho de saber que es coherente entre aquello que dice y aquello que hace. Alguien con quien no tienes que andar jugando a las adivinanzas intentando adivinar qué significa cada palabra. Seguro que en algún momento de tu vida te encontraste con la situación de que alguien te prometió que te llamaría y no lo hizo. Pongo este ejemplo porque es sencillo y gráfico, es decir, muestra lo que quiero decir. Yo apuesto por alejarme de las personas que me roban energía y prefiero centrarme en quien me valora de verdad y me toma en serio como para cumplir aquello que me dice.




A veces, puedo ser políticamente incorrecta. Pero creo que merece la pena apostar por despertar conciencias y mostrar a cada uno que es víctima de sí mismo. Ayer, en clase de Inteligencia Emocional, les dije a mis alumnos algo que ya les he dicho en más de una ocasión. Una de esas incoherencias que no termino de entender en gente que, supuestamente, lucha por superarse a sí misma.




No entiendo que haya personas que se apunten a un curso que trate de temas humanos y sean incapaces de hacer un lazo más profundo con alguien de la clase. Y cuando digo con alguien de la clase, incluyo al propio profesor porque también me parece triste pensar que hay profesores que acumulan decenas de alumnos a sus espaldas y, sin embargo, no conservan ningún vínculo con ninguno de ellos más allá. Es evidente que no creo en la amistad entre un profesor de instituto y un alumno. Pero sí que creo que se pueden crear vínculos entre un profesor que imparte clases a adultos y no tiene que poner ningún examen a final de curso a sus alumnos.




Yo al menos, en la Umafy he hecho amigos entre mis alumnos. Amigos que estuvieron conmigo en uno de los días más importantes de mi vida: el día que defendí el doctorado. Personas con las que he compartido planes fuera de clase y conversaciones interminables. Muchos de ellos, me han contado tristezas y alegrías de su vidas. Y puedo decir que, algunos de ellos, a mí me han ayudado en algún tropiezo de mi vida que me hizo daño.




Los alumnos que no hacen amigos entre los compañeros ponen mil excusas para no hacerlo. Excusas ajenas a sí mismos. Afortunadamente, pienso que el entorno no determina la capacidad de actuar de cada uno. Tal vez por eso, y porque lo he visto en algunos profesores cuando yo he sido alumna, he creado lazos con algunos de mis alumnos que van más allá del aula y creo que eso es lo que más enriquece a la persona.




Es bonito tomar un café con un profesor que, afortunadamente, ya no lo es fuera del aula. Algo posible si observas a tu alrededor: los padres de un amigo mío, hoy casasdos y con muchos años de matrimonio a sus espaldas, se enamoraron cuando él era su profesor y ella su alumna en la universidad. A ellos, les dedico este artículo.

Comentarios

  1. También dedico el artículo a P. Urra. Te leí en la entrevista de la revista de la Umafy y me emocioné. Me dio mucha alegría:))) Gracias por leer todos los artículos que te mando al correo:)))
    Abrazo y hasta pronto. Espero verte en la fiesta de final de curso.

    ResponderEliminar
  2. Hola Mchu!!!! ante todo discúlpame porque he estado un tiempo alejado de la vida bloggera jeje. siempre hay un momento para reiniciar como pasa con los ordenadores (es un ejemplo pobre porque las personas valen muchísimoooo mas que una maquina....) lo primero que tengo que contarte es agradecerte la dedicatoria a mis padres con la que finalizas este post. por supuesto les he dado a leer la entrada y les ha encantado. es más, mi madre ha dicho que le encanta lo que escribes y cómo lo escribes, tu mensaje y tu manera de transmitirlo. que es algo que hubiera firmado ella misma. a partir de ahora y a petición suya voy a empezar a hacerle partícipe del contenido de este blog. y que le gustaría conocerte en persona.... por lo demás te cuento que últimamente he estado volcado en acontecimientos importantes. tanto merceditas como iñigo han hecho la primera comunión hace unos días y el finde que viene nos vamos a madrid a la comunión de jorge. todos ellos sobris míos. además de los preparativos diversos me he encargado de los recordatorios, encargo que me ha hecho mucha ilusión y al que le he dedicado bastante tiempo. ya os pasaré los jpg vale? por lo demás ahora mismo estoy volcado ayudándole a mi madre con un libro que hace unos meses le han pedido reeditar. se va a titular mujer, familia y sociedad de cambio. sigo con la lámpara, ya me queda poco. y luego está el encargo del cuadro de los 6 metross de largo, creo ya te comenté no? en fin, todo bien. bueno maite, un gran abrazo! enhorabuena de nuevo y hasta prontito. pablo

    ResponderEliminar
  3. Buenos días a todos… Estoy en la actualidad preparando un trabajo sobre los beneficios de la relación de amistad entre un profesor y un alumno. Mi experiencia personal me lleva a afirmar que no solo es posible la relación de amistad entre un profesor y un alumno sino que puede llegar ser una de las mejoras experiencias que sienta un alumno en su vida, ya que un profesor-amigo puede hacernos descubrir cosas tan maravillosas como la aventura del saber y la importancia del aprendizaje. En mi caso personal ha sido en la universidad y puedo afirmar que me hubiese gustado tener esta vivencia con mucha anterioridad en mi vida para haber encaminado la misma mucho antes. Esta relación de amistad sí que es verdad que puede hacer que el profesor sea subjetivo en cuanto a valoraciones hacia ese alumno-amigo como se señala en el artículo, pero creo que esto es indiferente si el profesor consigue su finalidad que es transmitir lo que un profesor tiene que mostrar que es, la importancia de lo que enseña y aún más el deseo de volver a leer eso que enseña y disfrutar al hacerlo gracias a sus consejos, sus ideas, etc. Y para ir un poquito más lejos puede incluso conseguir que nos interesemos por la educación y valoremos su profesión y aprendamos a aprender. Por si a alguien le pueden parecer excesivos mis halagos hacia este profesor, no nos une nada más que amistad, un término que en sí mismo sólo nos dirige hacia el bien, entonces ¿Por qué motivo va a dar lugar a algún mal? He visto que se señala en el blog que no sería beneficiosa esta relación en el instituto y no entiendo porque. ¿Podría alguien decirme los perjuicios de la misma?
    ´Verdad es que no se puede obligar a nadie a que sea tu amigo o al revés, y que este vínculo surge de forma inexplicable muchas veces. Pero creo que se puede potenciar a que ocurra con mayor frecuencia en las clases tanto en el contexto educativo del instituto como en el de la universidad. Aquí se debe tener en cuenta al profesor que es la persona más capacitada para conseguir esta relación, además este debe saber de qué manera no perjudicar a otro alumno que no haya conectado de esa forma con él. Pero para ir más allá y tras mi vivencia particular, afirmo de forma rotunda que se puede lograr que un profesor sea amigo de toda una clase y que los alumnos de la clase sean amigos del profesor, esto es algo de máxima dificultad, pero tras mi experiencia fue algo muy sencillo, y no solo conseguimos que el profesor fuera nuestro amigo sino que cada alumno considero al otro amigo y le respeto, le valoro y consiguió ver las virtudes de cada uno. Fue una vivencia única y maravillosa, que cambio mi vida, me dio fuerza para continuar en busca de mi leyenda personal y no cerrarme puertas por mi situación personal, y además puedo confirmar que no solo disfrute aprendiendo sino que además aprendí mucha información que me acompañará el resto de mi vida.

    Un profesor amigo, te puede abrir muchas puertas cerradas, muchos mundos inimaginables y hacer que creas en ti mismo y en tus posibilidades, por todo esto debo señalar que aunque tengo varias relaciones de amistad, esta es la más maravillosa que he tenido en mi vida porque me ha enseñado a aprender. Este profesor ante todo fue buen profesor pero consiguió a la vez ser amigo.
    Por todas estas razones no creo que una relación de amistad entre profesor y alumno sea perjudicial, sólo puede traer beneficios como toda relación de amistad, si no es así es que quizás deberíamos utilizar otro término para el vínculo alcanzado ¿?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, estoy totalmente de acuerdo contigo. Por experiencia propia he de decir que estoy en el instituto y mantengo una relación de amistad con una profesora mía. Es posible y totalmente factible. Comparto todos esos sentimientos contigo. Aunque debo decir que sí que puede acarrear "problemas" Ya que no todo el mundo entiende que pueda existir una relación de amistad entre un profesor y un alumno. A parte de envidia o celos. Aún con todo eso, merece la pena seguir con esa amistad. Es posible.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ventajas de ser emprendedor después de los 40