Bienestar emocional

Hay días que son un verdadero regalo de paz a nivel anímico. Lo cierto es que es verdad que la felicidad depende de uno mismo pero también es cierto que depende mucho de las personas que eliges para rodearte. Hay un comportamiento bastante habitual cuando tenemos un plan social de mucha gente y es el de estar con aquellas personas con las que tienes más confianza. Yo hoy te propongo que empieces a cambiar, de vez en cuando ese hábito. Anímate a sentarte en una comida de grupo junto a personas a las que no conoces de nada o simplemente de vista.


Por una sencilla razón, porque aquellas personas del grupo con las que ya tienes trato y confianza seguirán estando ahí para poder quedar a tomar un café en cualquier otro momento. Si siempre te quedas encerrado en la comodidad de lo conocido entonces, nunca conocerás a nuevas personas. Y no descubrirás esa fascinante sensación de observar cómo engañan las apariencias. E incluso, cómo alguien puede llegar a mostrarte su verdadera personalidad y parte de su corazón en cuestión de unos minutos como si fuese un regalo.


Hoy fue la comida de la Umafy y tuve la suerte de poder estar con todas aquellas personas con las que tengo un trato muy cercano pero también, he conocido gente nueva. Atrévete a hablar con personas con las que nunca tomaste la iniciativa. Saluda a personas que te parecen simpáticas. Disfruta de la vida y de los demás más allá de los vínculos que vayas creando con cada uno. Hay algo que me resulta un misterio y es que si tuviese que analizar cómo nacieron la mayoría de las amistades que he conocido en mi vida, creo que el noventa por ciento de ellas surgió porque la otra persona tuvo la valentía de tomar la iniciativa.


Pensar en eso, me hace valorar mucho más al otro porque sé que tal vez cuando más cuesta mostrar el cariño y superar las barreras es al principio. A veces, es bonito echar la vista atrás para ver cómo nació una amistad. Ahora que llega mi cumpleaños, recuerdo que hace tres años, cuando estaba en el final de la tesis, el que para mí es el mejor amigo que conservo del doctorado y a quien sólo conocía por tomar un café con una amiga en común, me regaló su tesis cuando se la publicaron en libro justo el día de mi cumpleaños.


Hay gestos, como este, que son símbolos de cómo es una persona y no te hace falta conocerle de siglos para saber que te encuentras ante alguien que te valora. Precisamente, porque hay detalles que tienen mucho más valor cuando alguien no te conoce prácticamente de nada. La amistad es una apuesta. Una apuesta en la que a veces, ganas cuando el otro también apuesta por ti, y a veces, sencillamente, te sientes solo. ¿Te atreves a apostar por otra persona de verdad sin pensar en las decepciones pasadas? Entonces, eso significa que estás receptivo para ser feliz.


Hablando de amistad y de un tema tan mágico como la confianza entre dos personas hoy te invito a leer un artículo publicado en Psicoblog titulado: Los rumores un elemento tóxico a nivel emocional

Comentarios

  1. Hola Maite. He estado un poco liada, pero aquï estoy de nuevo. Fellicidades por tu cumple y por TODO.
    Besitos

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  2. hola Mchu: ya queda nadaaaa! es genial lo que cuentas de lo que das y lo que recibes en ese grupo humano estupendo que formáis en la umafy. al final y como bien dices hay días que son como un regalo a todos los niveles. espero pasado mañana sea uno de ellos ! bss pablo

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