Fiesta de final de curso en la Umafy

Esta semana me dispongo para celebrar dos acontecimientos importantes para mí: el sábado celebramos la fiesta de fin de curso en la Umafy. Y el martes es mi cumpleaños. Cambio de década y además, con una ilusión increíble. Lo mejor de todo es que, de forma misteriosa, una nunca sabe de dónde llueve el cariño y ya hay personas que sin ni siquiera llegar ese día, me han llamado para quedar y celebrarlo. Creo que es bonito, a lo largo de los años, ir sumando personas especiales a esa mochila de relaciones personales que todos tenemos. Y la verdad es que yo conservo a mis amigas de la infancia, pero también, hice amigos en la universidad, he hecho amigos como profesora en la Umafy, he conocido gente en los cursos en los que me he apuntado y luego he cultivado la amistad, incluso, con profesores de esos cursos.


Creo que a lo largo de la semana, cuando quieres hacer balance, hay momentos que es mejor borrar. Y quedarte con lo bueno. Con las personas que te han dicho algo bonito, con aquellos que siempre te tratan igual y no con aquellos que de pronto son amables y en cuestión de días, te sueltan una contestación que no te gusta demasiado y te quedas con la sensación de no entender nada. De hecho, creo que cuando queremos hacer balance debemos borrar de nuestra memoria cosas que nosotros mismos hemos dicho o hecho de forma inadecuada. Somos humanos, imperfectos y limitados.


Este sábado me voy de celebración. La fiesta de final de curso en la Umafy. Pero ya este martes, mis alumnos y yo tuvimos nuestra despedida y fue genial. Genial porque todos nos quedamos mucho rato hablando, todos tuvieron palabras bonitas para mí y, lo mejor de todo, y lo que me da paz en mi corazón, es que no me he despedido de todos. Y en verano, ya tengo planes con muchos de ellos. Es bonito saber cuándo dejas de ser profesora para ser una persona normal. Y este año, entre mis alumnos de la Umafy no sólo ha habido personas mayores sino también gente joven y se ha creado una magia especial entre todos. Este martes empecé la clase diciéndoles algo que les vuelvo a decir en el blog: "Os quiero dar las gracias de corazón porque me habéis hecho súper feliz". Y es verdad.


Las personas que no conocen la Umafy no saben lo que significa tener un espacio humano al cien por cien, donde yo al menos, me siento querida y respetada a partes iguales. Un lugar donde sientes que no hay ningún tipo de peligro a nivel emocional y lo único que he encontrado ha sido toneladas de cariño por centímetro cuadrado.


No me gustan las personas que te dan cariño para luego quitártelo. Las personas que se acercan para luego alejarse. Ni las personas que no son claras y no sabes qué esperar exactamente de ellas porque unos días te tratan de una forma y otros de otra. Me encanta la sencillez de la Umafy porque el cariño lejos de disminuir siempre aumenta. Así que gracias a todos, profesores y alumnos, por contribuir cada uno en la medida de nuestras posibilidades en la construcción de un lugar en el que tantas personas, como yo, sé que se sienten felices. Hasta el sábado.


Hoy os invito a leer uno de los artículos que he publicado en Son Pareja:



Muchas gracias.

Comentarios

  1. Felicidads Mait. Tublog me ayuda y tú tb.

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  2. Eres guapa hasta por dentro.

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  3. holita de nuevo Maite, qué bueno es eso de quedarse con lo bueno.... efectivamente somos humanos y por tanto imperfectos y limitados pero también llamados a una felicidad perfectamente compatible con nuestra condición. hay tantas cosas por lo que estar agradecidos.... un bss pablo

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