Feliz día internacional de los abuelos

Ayer se celebró el día internacional de los abuelos. Esta semana, también leí un artículo que Arturo Pérez Reverte escribió en El Semanal dedicado a una profesora que le marcó en la adolescencia. Pues bien, yo hoy quiero hacer lo mismo a la inversa, quiero poner palabras a mi experiencia en la Umafy y decir por qué el hecho de dar clase a personas mayores ha mejorado mi vida.


En primer lugar, creo que en una sociedad cargada de tópicos, nadie sabe en realidad qué es la tercera edad. Me encantaría decirle a muchas personas jóvenes que ojalá pudiesen aprender de la amplitud de mente que tienen algunos mayores. Especialmente, aquellas mujeres que vivieron marcadas por el machismo y se vieron obligadas a cuidar de sus hijos, de su casa y de su marido. Muchas de esas mujeres, tuvieron la valentía de cambiar y darse cuenta de que tienen derecho de hacer muchas más cosas con su vida.


Por otra parte, en la Uamfy hay personas de todas las edades, sin embargo, algunos de mis alumnos tienen más de 80 años. Cada año, al llegar el mes de junio, el último día de clase, se me pone un nudo en el estómago, e intento retener en mi mente y en mi corazón el rostro de todos ellos. ¿Por qué? Sencillamente, porque tres meses en una persona joven no implican tanto como en alguien que está en la última etapa de su vida. Y aunque me encantaría que todos ellos vivieran doscientos años, la realidad es que sé que en algún momento pasará lo inevitable. Mientras tanto, me siento afortunada por haberles conocido.


Me siento especial en la Umafy. Y hay una pregunta que no puedo dejar de hacerme... ¿Me seguiré sintiendo igual cuando ya no sea joven, es decir, cuando sea una más entre todos ellos? Es una de las preguntas que no podré responder hasta dentro de muchos años. No tengo prisa, de hecho, la magia de la Umafy es esa. Yo no siento que exista un abismo generacional entre ellos y yo, son jóvenes de espíritu, gente con ganas de saber y de aprender más, nos reímos mucho, aprendemos más y entre todos, hemos creado un ambiente humano.


La Umafy me ayuda a centrarme en el presente. A no pensar en aquello que pasará dentro de dos años. Mis alumnos me ayudan a superarme. Es increíble la agenda que tienen algunas personas mayores de 70 años.


La Umafy me da muchas cosas, y lo mejor de todo, es que he aprendido a exteriorizar todo el agradecimiento que siento. Las personas mayores te cuentan historias de todo tipo: arrastran dolor, sufrimiento, matrimonios cargados de decepción y heridas... Sin embargo, en la Umafy entre mis alumnos tengo una pareja (una grata excepción a la norma) que no exagero, os prometo que se siguen mirando a los ojos y les brilla la mirada de una forma que puedo asegurar que no he visto en otras parejas jóvenes.


A veces, puedo parecer idealista y en otras inconformista... No me importa, la verdad es que me produce una gran tristeza ver a personas que llaman amor a algo que no lo es. Así que hoy, de regalo para mis alumnos de la Umafy, os traigo este artículo: Amores de película en la vida real.


Espero que este mes de julio que ya se acaba haya sido positivo para ti. La verdad es que para mí si. En el mes de agosto, seguiremos compartiendo vida, experiencias y letras, muchas letras en el blog.


Os espero y muchas gracias.

Comentarios

  1. Querida Maite, desde la experiencia te digo que la docencia es el modelo más válido de retroalimentación (suena mejor en inglés: feedback, verdad?), recibes tanto o más de lo que das y con los años comprobarás que eres capaz de atraer a tu mente a cualquiera de tus alumnos, pase el tiempo que pase. Y si realmente tú has dejado tu esencia en ellos, como creo que es el caso, tú también pasearás por sus mentes con el cariño que sólo se dedica a las personas que nos han marcado.
    Por otra parte, la educación de adultos tiene el componente de la complicidad y la empatía, porque están los que quieren estar.
    Besitos.

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  2. Es curioso como de muchas personas mayores que conoces, muy pocas, sientan el universo de su amor cuando sus miradas se cruzan, se buscan , hablan por sí solas. Con el paso de los años.
    Es una pena que el porcentaje sea mínimo, cuando el AMOR con mayúsculas es la mejor de las conquistas.
    Esta claro que navegar en el mismo barco, no implica que se compartan valores, sentimientos, incluso el camino para buscar la felicidad …...…
    La rutina tan, tan perfecta…..esconde el alma, en muchas ocasiones.
    Un disfraz de buenos amigos, luce cara a la galería.
    Es todo esto una realidad o es una mentira.
    Muchas veces, somos tan, tan diferentes, nuestras necesidades son tan distintas, el respeto a veces escasea que es mas fácil, ver historias de amor perfectas en una pantalla de cine.
    Por el contrario:
    Hay amores que se alimentan día a día. Que apuestan por su felicidad, que comparten sus ilusiones, que su sonrisa se percibe con anterioridad, porque la mirada sigue enamorada del calor de sus ojos. Enhorabuena a todos ellos.Viven en plenitud.
    " VIVIR EN PLENITUD" Un buen tema de inspiración.
    (Tengo una gran amiga, que después de pasar por un auténtica marea, ahora esta en una nueva apuesta por ser feliz, le deseo lo mejor y se lo dedico expresamente, le invitaré a que te lea y comparta comentario)
    Y gracias querida prima, por recordarnos que" la vida es un regalo".
    Me despido por unos días, me voy a disfrutar de la mirada al Mar Mediterráneo, mi querido mar.
    Hasta la vuelta
    Un beso 1.1

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  3. Hola a las dos. El mundo sería más bonito con personas como vosotras, lo digo de verdad.

    A veces, la sensibilidad brilla por su ausencia.

    Felices vacaciones 1.1. Ya he leído tus comentarios en el blog de Malu, me ha dado alegría.

    Se te echará de menos por aquí:)))
    Disfrutaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
    Con cariño
    Maite N

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  4. Hola Maite! Yo me llevo de maravilla con mi abuela materna. Logro una empatía con ella como no la tengo con nadie y eso, no sé por qué, me hace sentir muy especial. La verdad es que la relación con mi abuela ha sido una de las mejores experiencias de mi vida :D
    Un abrazo!
    Diana.

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  5. Diana, qué alegría verte por aquí:)))) Espero que tu regreso a México esté siendo genial. Se te echa de menos por aquí, ya lo sabes:))) Disfruta de tu abuela y ya sabes, seguimos hablando.

    Tu amiga:)))
    Maite Nicuesa

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