Daños irreparables

Hoy alguien me contó una historia que me hizo darme cuenta de algo que he pensado últimamente: existen daños irreparables. Por dramático que parezca es así, aprendes a convivir con ciertas cosas, asumes que hay hechos que aunque te gustaría cambiarlos ya no puedes, incluso, hay heridas que vuelven a dolerte cuando creías que ya han cicatrizado. Se aprende a convivir con el dolor y el sufrimiento pero nunca se supera del todo. Lo mismo sucede con la decepción, la amargura y la rabia. ¿El perdón? El perdón existe pero la realidad es que muy pocas personas tienen la grandeza humana de ese gran personaje llamado Jesús que fue capaz de perdonar lo imperdonable.




Los demás, somos puramente mortales, imperfectos y limitados aunque tengamos fe y esperanza en el más allá. Perdonamos, pero a veces, dependiendo del daño que te han hecho, lo haces a medias. O lo que es peor, a veces, perdonas pero te dejan sobre las espaldas una huella de desconfianza que te pone a la defensiva en la propia vida.




A veces, me río de las buenas intenciones con las que dicen obrar algunas personas que luego son incapaces de mirar la huella que han dejado en el otro esas supuestas buenas intenciones que lejos de sembrar esperanza, causaron dolor. Me despido con una frase excelente de Platón, que siempre recordaré gracias a un profesor excelente de primero de carrera: "Es peor cometer la injusticia que padecerla". En relación con el tema del perdón, comparto con vosotros un artículo publicado en Psicoblog: Razones por las que es tan difícil perdonar.

Comentarios

  1. Respecto a tu frase recomendada:
    "Es peor cometer la injusticia que padecerla"- Platón-
    Me lleva a pensar en el perdón hacia uno mismo.
    Quizás otro tema interesante para analizar.
    Te invito, a que lo añadas en tu lista.
    Un besico 1.1

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  2. el dolor y el perdón. casi nadie se libra del primero y muchos intentamos seguir el ejemplo de Jesús aunque, como bien dices, no es fácil. al final la vida te trae y te lleva y te das cuenta de que no merece la pena encasquillarse en el pasado, no pasar página. al contrario, es muy saludable perdonar. recuerdo una frase que me llegó: la gente sufre y se recupera. incluso se podría añadir: las grapas de metal con las que se vuelven a unir los pedazos rotos del botijo nos hacen más amables, mas comprensivos (esta idea no es mía, que nadie piense).bss

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