Navidad en la Umafy

Se acerca la Navidad y esta es la última semana antes de vacaciones de clase en la Umafy. Este martes, como suele ser habitual en muchos días de celebración, llevaré pastas y bombones y luego nos iremos a merendar. Pero en esta ocasión, también tenemos una celebración más, aunque ni siquiera los alumnos lo saben. Y es que, dos de mis alumnos, José Antonio y Carmen, han celebrado sus Bodas de Oro. Si ya de por sí tiene mérito celebrar cincuenta años de casados todavía tiene más mérito, dar este paso, estando ENAMORADOS. Pero la realidad es que ellos han conseguido algo que otras personas buscan toda su vida: un amor que sea mejor que el de las películas.

Un profesor de universidad puede ver cómo en el aula no sólo se imparten conocimientos sino que también, existen alumnos que se enamoran. Es decir, se forman nuevas parejas. Sin embargo, un porcentaje muy pequeño de esos romances deriva en una historia para toda la vida. Así que reconozco que me siento afortunada de poder dar clase en una Universidad de Mayores en la que no me encuentro con dos veinteañeros que tontean sino con dos personas de ochenta años, que se miran con la certeza de haber descubierto la verdadera felicidad en la vida. Una felicidad que yo espero que les dure mucho tiempo. Sin embargo, no importan los años, los meses, ni los días sino la suerte de haber encontrado algo que muy pocos logran hallar de verdad en su destino.

Llevo días intentado escribir algo dedicado a ellos para leer en clase como una forma de aportar algo positivo por mi parte para una celebración que, sin duda, es especial. De momento, ante una semana llena de cansancio, estas son las primeras palabras que me salen dedicadas a unos alumnos que, forman parte de mi vida, y que viven ajenos a la magia de las nuevas tecnologías.


Muchas gracias.

Comentarios

  1. Si la vida me hubiera regalado tiempo para ver nacer arrugas en tu cara, si me hubiera dejado contar manchas marrones en tus manos, yo te habría ofrecido mi risa de compañera amable, rabisca o quisquillosa, mi voz susurrando en tu oído y mi amor agarrado a los años, andando de la mano sobre todos los días compartidos.
    Pero la vida no siempre es generosa.
    Carmen y José Antonio han sabido mimar la suerte que los años le brindan.
    FELICIDAD es mirar hacia atrás y sonreir victoriosos, ganadas todas la batallas.
    COMPAÑIA es compartir el café de la mañana y apagar la última lámpara en la noche.
    Si tú miras sus ojos y ves que te sonríen, si sus dedos se enganchan en los tuyos y sobran las palabras, eso es AMOR.



    Va por ellos.
    Y por ti, querida Maite, que demuestras tu grandeza con emociones como ésta.
    Muchos besos

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  2. Hola Malu es muy bonito tu escrito. No dudes que se lo leeré a ellos este martes y les hará ilusión:)))

    Un abrazo fuerte y FELIZ NAVIDAD PARA TI:))))))
    Maite

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  3. ola Maite, qué gozada poder ver cómo, en estos tiempos donde parece que muchas parejas o matrimonios se rompen con relativa facilidad (no hay nada como echar un vistazo al Hola o similar), hay dos personas que son un testimonio vivo de que el amor auténtico, hondo, vivido hasta la más minima exigencia, experimentado hasta sus últimas consecuencias, rico en todos sus matices, todavía existe. aprovecho para felicitar la Navidad a todos los contertulios de este blog. bssssss pablo

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  4. Gracias Pablo y mis mejores deseos para este 2012
    FELIZ NAVIDAD
    1.1

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