Hacer el Camino de Santiago

Hoy estuve de excursión por diferentes pueblos en los que curiosamente, pasan muchos caminantes del Camino de Santiago. En medio de ese calor infernal, me resultaba toda una proeza poder ver a muchas personas caminando con su mochila a cuestas, con paso firme, convicción y un propósito. Muchas veces, el propósito de una acción no se conoce hasta una vez terminada aunque parezca contradictorio. En un inglés muy mejorable por nuestra parte, estuvimos hablando con una peregrina encantadora procedente de Israel. Y de pronto, la persona que estaba conmigo le preguntó: ¿Cuál es el motivo por el que haces el Camino de Santiago? Y ella respondió: "No lo sé, espero saberlo al final del viaje. Pero la experiencia de caminar es muy bonita y te transmite un amor inexplicable". En un momento en el que yo estaba de espectadora de la conversación entre las dos personas, haciendo un gran esfuerzo por captar el diálogo en inglés, hubo una escena que me llegó dentro. Y es que, esta peregrina que está dejando huella allí por donde pasa, se emocionó y lloró. ¿El motivo? Algo tan simple, como el cariño que llega cuando es de verdad, inexplicable y trascendente. Así dicen que es el Camino de Santiago para aquellos que lo han hecho. Una vez que nos despedimos, yo seguí en coche mi viaje hasta Logroño, y a pesar de que tentamos a la peregrina con la posibilidad de llevarle hasta allí y ahorrarle tres días de camino, ella, siguió con su propósito de viajar hasta Santiago, no sin antes decirnos: "Me alegro mucho de haberos conocido". A lo cual respondimos: "Nos ha hecho muy felices compartir este tiempo contigo". Hoy he tenido un buen día en el que todo ha sido perfecto dentro de mi propio filtro de qué es la perfección. ¿Por qué cuento nuestra vivencia de hoy en medio de esta proximidad con el Camino de Santiago? Porque tanta sencillez y facilidad a la hora de comunicarte con otra persona que además, habla otro idioma, en ocasiones, contrasta con la total indiferencia de personas que están más cerca unas de otras, y que en cambio, lo único que te dicen con sus acciones es: "No me importas nada". Feliz viaje a todos aquellos que hacen el Camino de Santiago, y Feliz Viaje, también, a todos los que hacemos nuestro particular peregrinaje en la vida. Y en relación con este tema, me gustaría recomendaros leer un artículo que publiqué en Psicoblog esta semana. Yo esta semana, tuve mi propio regalo emocional en forma de carta. Gracias.

Comentarios

  1. holita: qué historia tan conmovedora. realmente el único comentario que pienso le hace justicia es recomendar leerla dos o incluso tres o las veces que hagan falta para empaparse de su contenido, un contenido cargado de fuerza vital, amistad, cariño y sentido de la vida. P

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ventajas de ser emprendedor después de los 40