Un Día 10 sin Ver la Televisión


Hace dos años que Maribel Martínez Éder ya no puede estar al frente de su campaña Un Día 10 sin Ver la Televisión, sin embargo, a algunas de las personas que le conocimos, nos gusta recordarle e intentar que parte de su labor continúe viva.
 
Maribel Martínez Éder pasó gran parte de su vida al frente de la Asociación Plaza del Castillo de Pamplona, publicando artículos de opinión sobre la importancia de apostar por una programación televisiva que ayude a transmitir valores.

Sin estar en todas sus opiniones de acuerdo con ella, hubo algo de lo que tomé conciencia gracias a su labor: el gesto de utilizar el mando a distancia puede no ser tan inocente o inofensivo como a veces creemos. Desde que Maribel se fue, son muchas las novedades que han ocurrido en televisión así que, a veces, siento curiosidad por saber qué opinaría ella sobre programas que a mí me gustan.

Maribel Martínez Éder hacía su trabajo con un sentimiento de responsabilidad, dando a su tarea un carácter social, es decir, su lucha de años estuvo destinada a potenciar el bien común. Admiraba en ella la autoestima que ponía en cada objetivo ya que realmente, su labor siempre fue muy solitaria. Y sin embargo, fue su verdadero motor de felicidad.

Desde mi especialización en inteligencia emocional, se me ocurre que detrás del lema de su campaña Un día 10 sin ver la televisión también puede existir el reto personal de pasar una jornada con planes diferente a la pequeña pantalla.

Ser espectador durante un rato es un placer muy recomendable, pasar la vida en este rol de pasividad absoluta ya resulta preocupante. Y sin embargo, en muchos casos, así sucede cuando la televisión se convierte en el ruido de fondo en cualquier casa.

Reconozco que mi añoranza hacia Maribel va más allá de su campaña y echo de menos el humor y el cariño que ella aportaba a mi vida con ese espíritu tan propio. Ojalá que, en su cielo particular, tenga una pantalla de cine inmensa para ver películas clásicas y una gran biblioteca para leer sus novelas preferidas.
 

Entre su legado de vida, yo siempre recordaré, como si se tratase de la fecha de su cumpleaños, que el 10 de mayo no era un día más en el calendario. Y aunque sé que la celebración fue ayer, he decidido publicar el post hoy para invitarte a convertir este lema en una filosofía de vida que puedes poner en práctica en cualquier otro momento del calendario.

Comentarios

  1. Hola. La verdad es que la Inteligencia Emocional resulta ser sumamente importante. Les dejo saludos.

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  2. Muchas gracias por tu comentario.
    ¡Feliz semana y feliz vida!

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